Por qué una antropóloga diseñadora de
joyas?
A
partir de ese momento ya no hubo límites a su actividad
creativa. Paulatinamente, sus inquietudes de antropóloga
la llevaron a imbuirse en la historia del adorno de las culturas
indígenas mesoamericanas magistralmente representado
en los sequicitos trabajos de jade y oro. Encontró fascinantes
paralelismos entre ambos continentes: el africano y el americano;
la conmovió descubrir esa necesidad subyacente en los
serse humanos por expresar a través de la decoración
personal. Fue así como surgió su segunda colección:
Tica Exótica.
Emilia cuenta con su propia empresa y área de exhibición
en su casa de habitación en Escazú, Costa Rica.
Ahí atiende a sus clientes quienes además de comprar
productos terminados, llevan sus propias gemas para que se les
diseñen collares, aretes, fajones, y pulseras que respondan
a sus exigentes gustos y necesidades. Además, vende sus
productos en las mejores tiendas y hoteles del país.
Entre los hoteles están: Marrito, Bouganvillea, Grano
de Oro, Punta Islita, Villa Caletas, Park Plaza Amón.
Las tiendas de artesanía son: Taymarú (San Pedro)
y Terruños (Multiplaza). Además, exhibe y vende
sus diseños en el Museo de Oro de Costa Rica. En el extranjero,
también los tiene colocados en el Museo de Bilbao, España.
Su más preciada ambición es que sus joyas sean
un medio para descubrir y difundir la historia, la cultura,
y los misterios de los pueblos que las inspiraron. En otras
palabras, que sean un tributo a la esencia creativa del ser
humano en todos los rincones de la Tierra.